Yemas de Santa Teresa

Yemas de Santa Teresa
Esta receta contiene huevo
Puntuación:
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Tiempo de preparación
45 minutos
Número de raciones
8 personas
Categoría de la receta

Ingredientes:

Cualquier época del año es buena para degustar unas deliciosas yemas de Santa Teresa. Las puedes servir como postre o merienda; también como tentempié dulce de media mañana o, incluso, como reconstituyente energético si eres propenso a la hipoglucemia, o esas madrugadas al término de una noche en vela, en sustitución de los clásicos churros con chocolate caliente.

Las yemas de Santa Teresa, denominadas así por su origen abulense, están compuestas por azúcar y yema de huevo. Ésta es rica en grasas saturadas, colesterol (ojo a las personas con alto nivel) y otros componentes grasos, como la lecitina. También podemos encontrar pequeñas cantidades de vitaminas A y D, así como una buena variedad de minerales (hierro, fósforo, zinc, selenio y sodio), de manera que su propiedad alimenticia está asegurada.

Las yemas de Santa Teresa constituyen uno de esos postres clásicos, baratos y muy nutritivos, amén de energético. Y, sobre todo, riquísimo. Además, fácil de preparar. Así que venga, anímate, te saldrá a la primera. ¡Ya lo verás!

Cómo hacer yemas de Santa Teresa:

  1. Lo primero es preparar un almíbar a punto de bola (no confundir con el almíbar a punto de hebra, que hacemos en el tocino de cielo). Ponemos el agua a hervir en un cazo y disolvemos el azúcar, haciendo así el almíbar. El punto de bola lo conseguimos sobre los 120º; lo podemos verificar, tomando un poco del almíbar de la cocción con una cucharilla y lo dejamos caer en un cazo pequeño con agua fría, vemos que se forma enseguida una bolita blanda, y que es fácilmente moldeable con los dedos.
  2. Lo dejamos enfriar y reservamos. A continuación, separamos las yemas y las batimos, incorporando el zumo de limón, las pasamos por un colador y vamos añadiendo el almíbar reservado poco a poco, sin dejar de remover. Lo ideal es hacerlo con varillas de batidora, a velocidad baja.
  3. Lo ponemos a calentar a fuego medio y seguimos removiendo unos 10 minutos, hasta obtener una crema espesa.
  4. Dejamos enfriar a temperatura ambiente y lo introducimos en una manga pastelera antes de meter en el frigorífico, porque posteriormente, una vez haya endurecido, sería difícil hacerlo. Lo reservamos en frío unas horas, antes de conformar las bolitas.
  5. Sacamos la manga de la nevera y vamos depositando tiras pequeñas en una bandeja previamente espolvoreada con azúcar glas. Damos las formas esféricas, de un diámetro de unos 2 cm. aproximadamente, intentando que sean lo más homogéneas posible y las pasamos por el azúcar glas.

Y a comer…. Como decíamos, perfectas para postre o para un té de media tarde.

El truco:

Que los huevos sean muy frescos. Si son de granja, mejor que mejor.

Alérgenos:

La yema de huevo es uno de los alimentos que contiene mayor porcentaje de colesterol (cerca de 500 mg. por cada 100 g.), por lo que aquellas personas que padezcan de hipercolesterolemia deberían moderar su consumo.

Julia Gaitán
Julia Gaitán

Con más de 30 años de experiencia entre los fogones, Julia es una verdadera profesional de la cocina. Un cajón lleno de infinidad de secretos para elaborar las mejores recetas, fuente de sabiduría y con unos platos de resultados excelentes.