Alcachofas gratinadas

Alcachofas gratinadas
Esta receta contiene frutos de cáscaraEsta receta contiene glutenEsta receta contiene lactosa
Puntuación:
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Tiempo de preparación
60 minutos
Número de raciones
4 personas
Categoría de la receta

Ingredientes:

Hoy tenemos de primer plato unas nutrientes y sabrosas alcachofas gratinadas. La alcachofa es una hortaliza con importantes propiedades positivas para nuestro organismo: son nutritivas, diuréticas, abundantes en fibra, con buen contenido en minerales e hidratos de carbono, sin grasas, por lo que son beneficiosas para el sistema nervioso, el digestivo, protegen el hígado y regulan la tasa de colesterol.

Cómo hacer alcachofas gratinadas

  1. Pelamos las alcachofas y luego las lavamos bien.
  2. Ponemos agua a hervir. Cuando esté hirviendo, añadimos sal, metemos las alcachofas y las dejamos cocer 20 minutos, pinchando con un palillo para verificar su punto de cocción. Sacamos y dejamos escurrir bien.
  3. A continuación picamos el jamón muy fino. Vaciamos el centro de la alcachofa,  rellenamos con el jamón y reservamos, colocándolas en una fuente de horno. El agua de la cocción de las alcachofas la podemos guardar, que podremos utilizar en futuras ocasiones para hacer un arroz con verduras, e incluso para tomar directamente en un vaso con un chorreón de limón, que es buenísimo para el hígado. Igualmente, el vaciado de la alcachofa podríamos usarlo en otra ocasión para hacer una buena crema de alcachofa.
  4. Ahora toca hacer la bechamel. Para ello ponemos una cacerola a juego lento, poniendo en primer lugar la mantequilla, añadiendo la harina y moviendo con una cuchara de madera hasta formar una bola, con cuidado que no se tueste la harina y que no llegue a tomar color. Vamos añadiendo la leche poco a poco, previamente templada, removiendo continuamente hasta que se forme una crema uniforme, con energía para evitar la formación de grumos. Echamos sal, la pimienta y la nuez moscada y seguimos removiendo durante 10 minutos. Cuanto más tiempo empleemos en la cocción de la bechamel, más rica va a salir.
  5. Vertemos la bechamel sobre las alcachofas; espolvoreamos el queso parmesano rallado por encima y ponemos en el horno a gratinar durante 4 minutos.

Lo servimos en los platos tal cual, no necesita adornos. La mejor bebida para complementar este plato es el agua mineral natural o, si te gusta con gas, agua de Vichy. También es un buen complemento la cerveza.

El truco: para evitar la oxidación de las alcachofas y que se pongan negras puedes rociarlas con zumo de limón, aunque pueden llegar a tomar sabor; también podemos ponerlas en remojo con  agua y perejil. Si no encuentras alcachofas frescas puedes usar congeladas, o de conserva.

Para los alérgicos o intolerantes:

La leche, la mantequilla y el queso contienen lactosa: podríamos sustituir la leche por el caldo de la cocción de la alcachofa (que nos daría como resultado una velouté), la mantequilla por aceite de oliva, y el queso por queso sin lactosa.

La harina, para los alérgicos al gluten, se puede cambiar por maicena (harina de maíz).

La nuez moscada es un fruto seco, susceptible de reactivo para los alérgicos o sensibles a estos productos.

Julia Gaitán

Con más de 30 años de experiencia entre los fogones, Julia es una verdadera profesional de la cocina. Un cajón lleno de infinidad de secretos para elaborar las mejores recetas, fuente de sabiduría y con unos platos de resultados excelentes.