Crema de maíz y leche de coco

Crema de maíz y leche de coco
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Tiempo de preparación
17 minutos
Número de raciones
4 personas
Categoría de la receta

Ingredientes:

Las cremas frías son probablemente una de las mejores cosas inventadas para comer en verano. Puedes introducir en un robot de cocina las verduras que tengas en la nevera y disfrutar en 10 minutos de un plato fresco y nutritivo. Es una excelente manera de obtener minerales y vitaminas a la vez que nos hidratamos. Y con nuestra  crema de maíz y leche de coco puedes salir de la rutina tomatera del verano.

Tanto el maíz como la leche de coco se encuentran en formatos que duran mucho antes de abrirse. La leche de coco viene en lata, que puedes tener en la despensa. El maíz puedes tenerlo desgranado en el congelador o en panochas al vacío en la nevera. De este modo estará fresquito cuando lo necesites.

No obstante, el verano es muy largo, así que puedes guardar en la recámara nuestro gazpacho tradicional y su atractiva versión de gazpacho con remolacha. ¡Sin olvidar el maravilloso salmorejo!

Beneficios nutricionales

El coco es un regalo de la naturaleza, sobre todo en su versión joven. Es una fuente inigualable de electrolitos, sales yodadas imprescindibles para: la hidratación del cuerpo, regular el pH de la sangre, el correcto funcionamiento de músculos y nervios… en general para prácticamente todo lo que sucede en nuestro interior.

La estructura molecular del agua de coco es muy parecida al plasma sanguíneo, por lo que el cuerpo la reconoce y asimila muy rápido. El agua de coco es la mejor bebida isotónica que podéis encontrar.

La parte grasa del coco es saturada y resiste mejor que otros aceites las altas temperaturas sin oxidarse. Además es antibacteriano y antifúngico. Y ¡funciona genial para hidratar de forma externa la piel y el cabello!

El maíz es un cereal estupendo para incluir en nuestra alimentación, y te salvará en más de una ocasión si eres celíaco: nachos para patés, arepas como alternativa a sándwiches y bocadillos… Mejor si es NO transgénico, ya que es uno de los cereales más manipulados debido a su producción masiva.

Cómo hacer la crema de maíz y leche de coco

Para esta receta hemos usado mazorcas de maíz precocidas y envasadas al vacío. En este formato aguantan mucho tiempo, por lo que puedes comprarlas y tenerlas en la nevera para cuando las necesites.

Sirve también maíz congelado. En este caso, descongelar a temperatura ambiente mientras preparáis el resto de ingredientes. No hace falta cocerlo.

  1. Triturar o picar a mano la cebolla, el ajo y el jengibre.
  2. Y los sofreímos en un cazo con dos cucharadas soperas de aceite de oliva y una pizca de sal. Cuando la cebolla esté tierna, pasados unos minutos, añadimos la cúrcuma y el comino. Removemos un minuto y retiramos del fuego.
  3. En una batidora de alta potencia/velocidad (también llamada Thermomix o similares), introducimos el maíz, la leche de coco (reservad un poco para decorar), el agua, el sofrito y una cucharadita de sal.
  4. Trituramos hasta que la textura quede cremosa (aunque con grumos). Podéis pasarlo por un colador o un chino para que quede más fina y ligera.
  5. Dejamos reposar en la nevera un par de horas para potenciar los sabores.
  6. Emplatamos y servimos con leche de coco, cilantro o perejil, y unas gotitas de lima.

Si no disponéis de un robot de cocina con estas características ¡no pasa nada! Usad una batidora de mano normal y luego, colador o chino.

Variaciones de la crema de maíz

Esta crema tiene una textura muy cremosa gracias a la grasa saludable del coco. Esta hace que la crema espese (se solidifique) en frío. Por eso es mejor que repose dos horas máximo, o que si la tenéis hecha la saquéis de la nevera unos minutos antes de consumirla. Si os da pereza hacer el sofrito, omitidlo, quitad la cebolla y trituradlo todo junto.

Cuando vuelva el frío, ¡probadla en caliente! Tiene un toque dulce y reconfortante. Lo único que tenéis que hacer es añadir todos los ingredientes a la olla donde hagáis el sofrito, darle un hervor, triturar, y ¡listo! Como topping podéis añadir semillas o frutos secos.

Para una versión más ligera, o dicho de otro modo, un gazpacho de maíz, triturad junto: 400g de maíz, 800g de tomates amarillos, un pimiento amarillo, un diente de ajo, una cebolla no muy grande y vinagre, AOVE y sal al gusto. ¡Et voilà!

Marta Caballero

Marta es, oficialmente, graduada en Periodismo, pero la cocina vegana y saludable es lo que de verdad le gusta y a lo que se ha dedicado durante los últimos años.
Disfruta mucho veganizando recetas, aprendiendo sobre nutrición y experimentando en la cocina con sabores, texturas, colores…
Otras de sus grandes aficiones son la música (a ser posible en directo), los viajes y los libros.