Sopa fría marroquí con harissa

Sopa fría marroquí con harissa
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Tiempo de preparación
45 minutos
Número de raciones
4 personas
Categoría de la receta

Ingredientes:

¡Lo que nos pueden gustar en Crujiente las ricas cremas frías en verano! Nada como llegar a casa en el momento más caluroso del día y encontrar en la nevera un plato refrescante, nutritivo, colorido… y en este caso, además, con un intenso sabor gracias a la harissa, el toque de las especias y el cilantro fresco. Hoy os enseñamos a preparar una sopa fría marroquí de zanahoria y pimiento rojo.

Seguramente te estarás preguntando qué es la harissa. Pues bien, esta salsa o pasta es un condimento muy usado en la cocina norteafricana. Las recetas pueden variar, pero básicamente se elabora triturando chile rojo (o guindilla), ajo, comino, cilantro y/o alcaravea y aceite de oliva. Puedes encontrarla en la sección de comida internacional o la “zona gourmet” de varios hipermercados. Una pequeña cantidad de harissa es suficiente para condimentar cualquier receta. En la gastronomía magrebí la añaden en adobos para carne, guisos, cuscús…

Nosotros te sugerimos que experimentes añadiendo un poquito a la salsa romesco, al pesto rojo de los espaguetis de calabacín o a la clásica salsa de tomate frito para darles un toquecillo picante.

Carotenos para nuestra piel

La mayoría de los pigmentos que aportan su color a los vegetales son fitonutrientes que protegen nuestro material genético celular frente a los radicales libres, limpian nuestro cuerpo y fortalecen nuestro sistema inmune. Los vegetales de esta sopa fría son rojos y naranjas: carotenos, fenoles, flavonoides… protegen nuestra piel y mucosas, aumentan nuestro rendimiento y luchan contra alergias e infecciones. Mejoran la circulación y evitan la formación de placas de colesterol.

Los pigmentos naranjas son, en general, fuente de juventud. Pero para poder aprovechar al máximo todos estos beneficios debemos asegurarnos de combinar estos nutrientes con algo de vitamina E, potente antioxidante que favorece la absorción de los carotenoides. Las almendras (presentes en esta receta) contienen vit. E. También las avellanas,  el aguacate, las pipas de girasol… No te agobies con esto de combinar alimentos: si te aseguras de comer colorido y variado tu organismo tendrá lo que necesita.

Cómo hacer sopa fría marroquí

Esta receta es una auténtica maravilla tomada en frío, pero al igual que la crema de maíz y leche de coco, también puede tomarse caliente en otoño e invierno.

  1. Lava, pela y corta las zanahorias en rodajas. Reserva.
  2. Pon una olla a fuego medio con aceite de oliva. Mientras el aceite se calienta, trocea el pimiento y la cebolla. Los trozos no tienen que ser ni muy pequeños ni regulares, ya que luego lo trituraremos todo. Echa el pimiento y la cebolla a la olla y cocina unos 10 minutos o hasta que se ablanden y tuesten.
  3. Añade a la olla: el ajo laminado, la harissa, el comino y las semillas de cilantro. Remueve y cocina hasta que empieces a notar un delicioso aroma.
  4. Incorpora las zanahorias y el caldo vegetal a la olla. Llévalo todo a ebullición y cocina a fuego medio-bajo hasta que estas se ablanden ligeramente. Unos 10-15 minutos, lo justo para que la crema pueda triturarse bien después.
  5. Pasado ese tiempo, apaga el fuego, añade el resto del agua y tritura para que quede lo más fino posible. Si tienes un robot de cocina, estupendo. Si no, puedes cocer un poco más las zanahorias o pasar la crema de zanahoria por un colador. Deja que se enfríe en la nevera, mejor toda la noche.
  6. Sirve esta aromática sopa fría marroquí con almendras tostadas, cilantro fresco y unos cubitos de hielo.

Estamos seguros de que si os animáis a probar esta receta, os encantará. Puede dar un poco de pereza cocinar al fuego para hacer una sopa fría, pero ¡merece la pena! Si prefieres algo más rápido echa un vistazo a la refrescante crema fría de pepino o al gazpacho de sandía. Y si eres un auténtico fan de la cocina árabe, complementa esta sopa fría marroquí con el baba ganoush (o paté de berenjena) y un rico falafel casero.

¡Salud!

Marta Caballero

Marta es, oficialmente, graduada en Periodismo, pero la cocina vegana y saludable es lo que de verdad le gusta y a lo que se ha dedicado durante los últimos años.
Disfruta mucho veganizando recetas, aprendiendo sobre nutrición y experimentando en la cocina con sabores, texturas, colores…
Otras de sus grandes aficiones son la música (a ser posible en directo), los viajes y los libros.