Masa de pizza casera

Masa de pizza casera
Esta receta contiene gluten
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Tiempo de preparación
25 minutos
Número de raciones
6 personas
Categoría de la receta

Ingredientes:

Hoy os traemos un “must” de la cocina italiana. La masa de pizza es el secreto para disfrutar una buena pizza. Hay mucho tipos diferentes: en Nápoles la hacen fina y elástica, en Sicilia son gruesas y esponjosas… nosotros vamos a hacer la variante romana: fina y crujiente, como más nos gusta 😉 Después podremos añadirle los ingredientes que queramos.

Preparar una masa de pizza casera marcará la diferencia, como dice un refrán conocido… ¡el secreto está en la masa!

Hacerla es fácil y divertido, así que ¡manos a la masa!

Si queréis probar esta pedazo de masa os animamos a que preparéis esta versión de pizza barbacoa. ¡Os encantará!

Cómo hacer masa de pizza casera, fina y crujiente:

Debemos tener bien limpias las manos, pues van a ser nuestra herramienta.

  1. Ahora sí, cogemos un bol grande (probablemente vamos a pringar alrededor) y echamos 400 g de la harina que hayamos escogido. Debemos tener un poco de sobra reservado.
  2. En el medio hacemos un hueco. En el hueco vamos a verter la levadura y poco a poco el agua, y vamos mezclando con las manos. El agua es mejor no verterla de golpe, para ir sintiendo la textura de la masa, y ver si necesita más o no. Para esa cantidad de harina, necesitaremos aproximadamente un vaso de agua, pero aunque sigamos una receta, la cocina tiene una gran parte de intuición, así que hacerle caso a vuestro instinto de chef para saber cuando está en su punto, aunque vamos a echaros una mano.
  3. Después de amasar un poco añadimos dos pellizcos de sal y el aceite de oliva. La sal se echa en este punto, porque no debe estar en contacto directo con la levadura, así que acordaros de no echarlo todo junto.
  4. Ahora que ya tenemos todos los ingredientes, seguimos amasando por unos 10 o 15 minutos, hasta que la masa sea uniforme y ya no se nos pegue en las manos. Mientras amasamos, un truco es ir rompiendo la masa y volviendo a juntarla, y retorcerla en espirales. Esto hará que quede un poco elástica, esa es la textura que debéis notar. Con esa consistencia después se estirará muy bien 😉
  5. Una vez tengamos nuestra masa hecha, debemos espolvorear un poco de harina en el bol, guardarla ahí, taparla con papel film para que no le de el aire, y dejarla reposar en la nevera durante al menos una hora aunque también nos sirve de un día para otro.

Cómo estirar la masa de pizza:

Cuando queramos usarla, tendremos que estirarla.

Para ello, la aplastamos un poco con las manos primero. Veremos que ha quedado un poco elástica, así que podemos ir dándole forma con las manos (o incluso girándola en los dedos si nos atrevemos)

Luego espolvoreamos un poco de harina en la encimera, y con el rodillo seguimos estirándola en todas direcciones, hasta que nos quede fina, de 0,3 cm aproximadamente (aunque esto, como hemos dicho antes, va al gusto de cada uno, y podéis probar un poco más fina o un poco menos)

Tened en cuenta que cuanto más fina la dejéis más crujiente quedará, pero si vais a hacer una pizza con mucha salsa (carbonara o barbacoa por ejemplo) no conviene que sea excesivamente fina, para que aguante bien el peso y la salsa.

No importa que no tenga una forma perfecta, lo que si os recomendamos es que dobléis un poco los bordes, dándoles forma. Así, al hacerla, sabremos cuando nuestra pizza está bien crujiente. Podéis hacer infinidad de variaciones de pizza, si es pizza, siempre estará buena 🙂 y podéis comentarnos qué tal os ha quedado.

Elena Gimeno

Elena se licenció en historia del arte y después se especializó en fotografía. Se define como: fotógrafa, amante de la cocina y viajera empedernida.
Ahora dedica buena parte del año a viajar por el mundo y unir las tres facetas.