Tarta de Santiago

Tarta de Santiago
Esta receta contiene frutos de cáscaraEsta receta contiene huevo
Puntuación:
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Tiempo de preparación
60 minutos
Número de raciones
6 personas
Categoría de la receta

Ingredientes:

Me gustaría preparar un postre sencillo, sin mucha complicación, pero que a la vez sea sofisticado y que guste mucho, sin dejar de quedar bien. ¿Solución? Pues, una buena tarta de Santiago: riquísima, vistosa y universal. ¡Vamos!

Postre típico gallego, la tarta de Santiago debe su nombre al patrono de dicha comunidad, si bien hoy en día está extendida por toda la geografía española. Es característica por su inconfundible forma redonda, coronada por la figura de la Cruz del susodicho apóstol y por su exquisito y fino sabor a almendra. Si os gustan los postres sencillos, finos y tradicionales, no os podéis perder nuestro increíble tocino de cielo, ni estas deliciosas tostadas francesas, o esta tarta de limón con merengue, o nuestra isla flotante casera.

Hay infinidad de formas distintas de elaborar la tarta de Santiago. Hoy nos vamos a decantar por una de las más sencillas, a la vez que tradicional.

Sin más preámbulos, nos ponemos manos a la obra:

Cómo hacer tarta de Santiago:

  1. Mezclar la almendra con el azúcar en un bol con una cuchara.
  2. Añadimos los huevos de uno en uno y seguimos batiendo enérgicamente, hasta conseguir una masa homogénea.
  3. Una vez que tengamos la masa bien hecha, añadimos la ralladura de limón y la canela. Mezclamos. Incorporamos el brandy y seguimos batiendo.
  4. Untamos un molde de 22 cms. de diámetro con la mantequilla (a temperatura ambiente) y espolvoreamos con harina.
  5. Vertemos la mezcla y metemos al horno, previamente pre calentado a 180º.
  6. Mantenemos entre 30 y 40 minutos, a la misma temperatura, arriba y abajo, pero sin aire forzado (desconectamos el ventilador, en caso de que nuestro horno lo tenga).
  7. Cuando ya esté dorada, sacamos y dejamos enfriar. Para decorar la tarta ponemos sobre la misma una plantilla con la Cruz de Santiago y espolvoreamos con azúcar glas, a través de un colador.
  8. Retiramos la plantilla cuidadosamente, quedando su silueta marcada en la superficie de la tarta.

Ya tenemos nuestra deliciosa tarta de Santiago, con esa textura granulada y esponjosa característica, su color dorado por dentro, su inconfundible sabor a almendra. Serviremos como postre, y, por qué no, acompañado de un buen vino de Oporto.

El truco:

  • Si no somos muy hábiles para dibujar una plantilla con la Cruz de Santiago, podemos conseguir una de manera bien sencilla: basta con entrar en internet y descargarnos una figura, que encontraremos fácilmente, la imprimimos y recortamos, cuidando bien el tamaño final (no más de 22 cms.).
  • Para conocer el punto de cocción idóneo pinchar con la punta de un cuchillo: si sale húmeda habría que dejarla un poco más, hasta que salga seca.
  • En lugar del brandy podríamos aromatizar con vino dulce u otro licor semejante.
  • Con un molde de silicona no sería necesario untarlo con mantequilla y harina.

Alérgenos:

La receta original no contiene harina, por lo que es apta para celiacos. Abstenerse los alérgicos a los frutos secos (por la almendra).

Julia Gaitán
Julia Gaitán

Con más de 30 años de experiencia entre los fogones, Julia es una verdadera profesional de la cocina. Un cajón lleno de infinidad de secretos para elaborar las mejores recetas, fuente de sabiduría y con unos platos de resultados excelentes.