Steak tartar

Steak tartar
Esta receta contiene huevoEsta receta contiene mostaza
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Tiempo de preparación
20 minutos
Número de raciones
2 personas
Categoría de la receta

Ingredientes:

Por fin ha llegado el momento, no es tarde si la dicha es buena y, por tanto, aquí tenéis el delicioso plato  mongol o polinesio, según quien cuente la historia, el famoso, rico, sano y controvertido steak tartar. Rico porque no lo pondrá en duda quien le guste la carne cruda. Famoso pues tanto los mejores restaurantes como cualquier cocinillas han intentado su elaboración. Sano por su bajo contenido en grasa y alto en proteínas. Y finalmente, controvertido porque no probarás uno igual, ya sea por cuestión recetaria o porque, aunque venga hecho por las mismas manos, sepa diferente.

No tengo duda al asegurar que si quieres un steak tartar a tu gusto y semejanza lo que tendrás que hacer es irremediablemente prepararlo tú mismo, como a ti más te guste. Más o menos picante, con o sin cebolla, pepinillo o aceitunas, huevo de codorniz o de gallina, uno u otro pan tostado de acompañamiento, los ingredientes de la salsa, etc., etc., etc.

Humildemente, intentaremos guiar al lector en cuestión en este vasto y salvaje mundo del steak tartar. Sin quererlo, no podremos evitar aportar nuestra subjetividad en esta receta. Aun así, seguro que os gustará y podrá servir como punto de partida como tantas otras nos sirvieron a nosotros. Una gran opción para acompañar a este plato en un menú digno de los mejores restaurantes es el tataki de atún.

¡Al ataque!

Cómo hacer steak-tartar en casa:

  1. Partiremos asumiendo que todos nuestros ingredientes han estado el suficiente tiempo en la nevera como para que se encuentren fríos. En nuestro caso, la carne utilizada será de vacuno. Preferiblemente solomillo aunque podréis jugar con otros cortes (tapa, babilla) o animales (buey, wagyu), según bolsillo.
  2. En primer lugar debemos trabajar el ingrediente principal, la carne. Debemos tener cuidado de no cruzar la delgada línea roja que existe entre cortar la carne en pequeños trozos y sobarla. La primera vez que leí esto mismo pensé, pura utopía. Pues bien, la utopía se alcanza desde el cariño, os lo aseguro. Por tanto, disfrutad, serviros una copa de vino y cocinar con mimo y calma; perfectos ingredientes que os asegurarán el éxito final.
  3. Según vayamos cortando la carne debemos tener cuidado y retirar posibles fascias musculares así como betas de grasa. Vamos agregando el corte en un bol de mezcla que nos permita agregar todos los ingredientes. Aseguraos que este bol también esta frío de partida, así no calentará la carne al meterla en el frigorífico.
  4. Una vez la carne esté cortada, salpimentamos e introducimos inmediatamente en la nevera para que recupere el frío que le hemos quitado al manipularla. Si vais justos de tiempo, un arreo en el congelador será vuestra solución. No utilicéis el truco de poner hielo en la superficie pues quemará la superficie de la carne.
  5. A continuación, debemos picar muy, muy pequeño el resto de los ingredientes que queremos agregar en nuestro steak tartar: medio diente de ajo, cebolleta o cebolla morada, aceitunas negras, alcaparras y tomate deshidratado.
  6. En un bol aparte mezclamos la picadura y rallamos un limón entero encima. Agregamos 4 gotinas de limón, dos cucharadas de café de mostaza tipo Dijon y una cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra. Por último añadimos 3 gotas de tabasco o incluso más si nos vemos alegres y removemos. En este punto también es bonito mezclar recetas y probar a utilizar pasta de ají amarillo, de origen peruano y con un sabor picante muy rico. Si os levantáis muy japos, una cucharadita de soja también le sienta muy rico.
  7. Cuando quede poco para servir el steak tartar, sacamos la carne salpimentada de la nevera. Agregamos la mezcla del paso 6 y una yema de huevo batido. Nos aseguramos que se impregne bien toda la carne y queden todos los ingredientes homogéneamente distribuidos.
  8. Para servir, jugamos con nuestra imaginación. En esta ocasión hemos evitado juntar la yema de huevo, colocándola encima del steak tartar presentado con la ayuda de un molde.
  9. Como guarnición, un buen pan tostado como acompañante es indispensable. Es fundamental cortarlo muy finito para que cada bocado sea sutil. Os recomendamos tostarlo al horno a 200ºC. Si tenéis aceite picante o de guindilla, un par de gotas encima de cada rebanada le dará un toque. También podéis añadir patatas fritas en la versión que más os guste, paja, bastón, chips o incluso en dados.

Que gusto poder decir que ya tenéis vuestro steak tartar listo para degustar. Buen provecho y a disfrutar, vuestros comensales os lo agradecerán.

Chip y Chop

Chip es doble graduada en derecho y administración y dirección de empresas.
Chop es ingeniero mecánico computacional.
Son la mezcla perfecta que añade el toque sabroso y técnico que todo amante de la cocina debe tener, siempre dentro de lo que marque la ley de los fogones, o no...