Lubina a la espalda

Lubina a la espalda
Puntuación:
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4 votos
Tiempo de preparación
75 minutos
Número de raciones
4 personas
Categoría de la receta

Ingredientes:

Hoy vamos a preparar una plato exquisito, fácil, y súper ligero. Vamos a cocinar una lubina a la espalda.

La lubina es un pescado blanco muy apreciado en términos culinarios. Se caracteriza por un sabor exquisito, de carne fina, con alto valor nutritivo y sencillo de cocinar, posibilitando gran variedad de recetas para su elaboración en la cocina. Antiguamente considerado un manjar reservado solo para los más pudientes. En la actualidad es mucho más asequible y extendido, encontrándose fácilmente en cualquier pescadería, gracias entre otras cosas a la crianza en piscifactorías.

A la hora de la compra deberemos ser cuidadosos en nuestra elección, rechazando los pescados poco frescos, que distinguiremos fácilmente por el tono de la piel, que sea vivo y brillante, y en los ojos, que sobresalgan y tengan las pupilas bien brillantes y negras.

Hoy hemos elegido la opción de lubina a la espalda, plato sencillo y muy agradecido, si eres amante del pescado, como es nuestro caso.

Cómo hacer lubina a la espalda:

  1. Pelamos las patatas y cortamos tipo panaderas (en redondo); pelamos las cebollas y las cortamos en juliana (en tiras). Hacemos una cama en la bandeja de horno con las patatas y la cebolla, que nos servirá de guarnición.
  2. Añadimos el vino blanco, sal, el aceite y cubrimos con papel de aluminio.
  3. Metemos en el horno previamente calentado a 180 grados, dejándolo durante 30 minutos.
  4. Sacamos la bandeja, retiramos el papel de aluminio y colocamos las lubinas abiertas, previamente saladas. Metemos en el horno otros 10 minutos.
  5. Picamos los ajos en lonchas. Ponemos una sartén con 2 cucharadas de aceite, donde añadimos los ajos y la guindilla picada. Lo dejamos sofreír sin que lleguen a quemarse los ajos.
  6. A continuación, retiramos la sartén del fuego, dejando reposar  y añadimos el vinagre de jerez (es importante efectuar este paso, pues si no dejas enfriar un rato el vinagre, salta), removemos, haciendo una emulsión. Vertemos la mezcla en una salsera.
  7. Sacamos las lubinas del horno y las rociamos con la mezcla.

Ya podemos servirlas en fuentes individuales, acompañadas de la guarnición. El mejor complemento sería un buen vino blanco verdejo de Rueda o similar. El postre que recomendamos para complementar este exquisito pescado sería un buen arroz con leche.

El truco:

Si no quieres ensuciar el horno, este mismo plato lo puedes preparar en papillot.

Esta misma receta se podría aplicar para la dorada, la merluza, el fogonero (que ahora está en plena temporada), etc.

Si eres amante de las buenas recetas de pescado, no te puedes perder este lenguado menier, ni esta hamburguesa de salmón, si, si, de salmón, toda una delicia. Tampoco puedes perder la oportunidad de probar esta increíble merluza en salsa verde.

Alérgenos:

El vino contiene sulfitos. En caso de alergia lo omitiríamos, usando únicamente vinagre.

Si no te gusta el picante o eres alérgico se podría eliminar la guindilla.

Para los alérgicos a los anisakis se recomienda congelar el pescado,

Julia Gaitán
Julia Gaitán

Con más de 30 años de experiencia entre los fogones, Julia es una verdadera profesional de la cocina. Un cajón lleno de infinidad de secretos para elaborar las mejores recetas, fuente de sabiduría y con unos platos de resultados excelentes.