Migas caseras

Migas caseras
Esta receta contiene glutenEsta receta contiene pescado
Puntuación:
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3 votos
Tiempo de preparación
120 minutos
Número de raciones
4 personas
Categoría de la receta

Ingredientes:

Las migas caseras constituyen un plato tradicional en España, en prácticamente todas las regiones, habiendo por tanto multitud de variantes y muy diversas formas de hacerlas. Nosotros hemos elegido una de las más usuales de las zonas del centro, tanto en La Mancha como en Extremadura, y hemos optado por una guarnición a base de sardinas, si bien son más frecuentes los acompañamientos de frutas (melón y uvas principalmente), aceitunas, los clásicos huevos fritos, etc.

También llamadas migas del pastor, es un plato contundente, energético, básico, completo y barato. Y muy de moda en restaurantes de prestigio. Animaos, es un poco laborioso, sobre todo porque requiere  tiempo, pero os va a encantar.

Cómo hacer migas caseras

  1. Cortamos el pan en tacos pequeños y metemos en un bol.
  2. Añadimos una cucharada pequeña de sal, y el agua y mezclamos, que se vaya empapando durante media hora. Tapamos con un paño.
  3. Mientras, pelamos los ajos y los laminamos. Cortamos la panceta en trozos pequeños, ponemos una sartén con el aceite a fuego medio y, cuando esté caliente, echamos los ajos y doramos, con cuidado de no se quemen; sacamos y reservamos.
  4. Hacemos la misma operación con la panceta y reservamos junto con los ajos.
  5. Troceamos el chorizo en tacos y añadimos a la sartén, dejándolos hasta que se tuesten un poco, que veamos la grasa que sale del chorizo. Sacamos y reservamos con el resto.
  6. En la misma sartén, con la grasa de los fritos, ponemos las migas, que ahora estarán húmedas pero no chorreando. Añadimos el pimentón y el pimiento choricero y vamos removiendo con una cuchara de madera a fuego medio durante 15 ó 20 minutos, hasta que las migas queden secas.
  7. Incluimos el reservado con los ajos, la panceta y el chorizo y seguimos removiendo otros 10 minutos, a fuego bajo-medio.
  8. Para la guarnición freímos los pimientos con aceite abundante en otra sartén a fuego bajo, durante media hora. Sacamos y reservamos, añadiendo sal. Calentamos una parrilla para asar las sardinas con fuego alto, ponemos sal gorda, un chorreón de aceite y las ponemos, un par de minutos por cada lado.

Es una tradición comer las migas caseras directamente de la sartén, poniendo aparte la guarnición (las sardinas y los pimientos). Nosotros preferimos servirlas individualmente, cada uno en su plato. Cuestión de gustos. En cualquier caso, nos quedaremos satisfechos, tanto nuestro paladar como ¡¡¡nuestros estómagos!!!

Si lo preferimos, podemos elaborar las migas de sémola de trigo, muy típico de Andalucía, o con cous cous. También, y como opción, en lugar de panceta podemos poner torreznos de Soria. Tanto el chorizo como el pimentón podrían ser picantes, para los más “picajosos”. Y mil variedades más, como decíamos al principio.

El truco:

Para que las migas queden sueltas y esponjosas, pero no se tuesten demasiado, hay que estar vigilando y removiendo con cuidado, en toda su elaboración.

Para evitar el olor a pescado propio de asar las sardinas, las podemos asar al horno,  envueltas en papel de aluminio.

En algunos centros comerciales venden el pan ya preparado para las migas, eliminando así el proceso de cortarlo.

Para los alérgicos: en la actualidad disponemos de gran variedad de panes sin gluten, de manera que los alérgicos también pueden degustarlo. Para los intolerantes al pescado, cambiaríamos las sardinas por unos huevos fritos, por ejemplo, u optaríamos por la variante tradicional de acompañamiento de melón y uvas.

Julia Gaitán
Julia Gaitán

Con más de 30 años de experiencia entre los fogones, Julia es una verdadera profesional de la cocina. Un cajón lleno de infinidad de secretos para elaborar las mejores recetas, fuente de sabiduría y con unos platos de resultados excelentes.