Falafel casero

Falafel casero
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Tiempo de preparación
30 minutos
Número de raciones
4 personas
Categoría de la receta

Ingredientes:

  • 1/2 kilo de garbanzos
  • 1/2 cebolla
  • 1/2 taza de perejil fresco
  • 1/2 taza de cilantro fresco
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharaditas de comino molido
  • 1 taza pan rallado o harina de garbanzos
  • 1 cucharada de bicarbonato o levadura en polvo
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva

Hoy nos vamos atrever con una receta de falafel casero. Un aperitivo muy fácil y sabroso, lleno de especias, como es típico de la gastronomía de Oriente Medio. Aunque su verdadero origen se desconoce esta especie de croqueta se consume de India, pasando por Pakistán, y Oriente Medio.

El falafel es una de las recetas más famosas y consumidas de Oriente Medio. Para los que no lo hayáis probado antes, es una especie de croqueta elaborada a base de garbanzos y hierbas, que va frita. Es bastante versátil, se puede tomar como aperitivo, o como plato principal. Normalmente, se suele poner dentro de un pan de pita caliente, junto con lechuga y otras verduras como cebolla, tomate. Se adereza con humus, tahini o tzatziki (salsa griega a base de pepino y yogur).

Os recomendamos probarlo así, como si fuera un kebab vegetal. Está buenísimo y queda muy jugoso.

Aquí os damos las claves para aprender a hacer el tahini casero, un hummus de remolacha que está riquísimo, o este otro hummus de guisantes y menta. 😉

Cómo hacer falafel casero:

  1. Para esta receta se usan los garbanzos en crudo, nunca ya cocidos, debemos dejarlos en remojo la noche anterior. Es preferible que estén 24 horas en agua.
  2. Cuando vayamos a hacer la receta, lavamos bien los garbanzos con abundante agua, los escurrimos y secamos bien.
  3. Echamos los garbanzos hidratados en el vaso de una batidora o trituradora, junto con el diente de ajo, sin raíz, la cebolla, el cilantro, el perejil y el comino.
  4. Trituramos todo bien hasta obtener una mezcla espesa y homogénea.
  5. Después añadimos el bicarbonato (o levadura), un poco de pan rallado o harina de garbanzo, un pellizco de sal y pimienta.
  6. Volvemos a mezclar todo bien en la batidora, y reservamos en la nevera durante 30 minutos.
  7. Tras haber reposado, preparamos una fuente con un poco de pan rallado o harina de garbanzo (a vuestra elección) para hacer el rebozado.
  8. Sacamos la masa de la nevera, y con las manos, vamos formando bolitas, no muy grandes, más o menos, del tamaño de una nuez.
  9. Luego las pasamos un poco por la harina para rebozarlas y las dejamos en la fuente.
  10. Cuando las tengamos todas, vamos a freírlas. Si tenemos freidora, perfecto. Sino, calentamos abundante aceite en una sartén, y freímos a fuego fuerte, dándoles la vuelta para que se doren por igual. Se hacen muy rápido.
  11. Según las vayamos sacando, las iremos colocando en un plato o fuente con papel de cocina, para absorber el exceso de grasa. Y servimos.

Tanto si las comemos de aperitivo como si las tomamos en pan de pita recomendamos añadirle hummus, tahini o tzatziki a nuestro falafel. ¡Veréis que es una combinación ganadora!

Esperamos que os guste tanto como a nosotros. Si os animáis y queréis hacerlas algo diferentes podemos prepararlas de habas, o bien, hacer una mezcla de garbanzos y habas.

Elena Gimeno

Elena se licenció en historia del arte y después se especializó en fotografía. Se define como: fotógrafa, amante de la cocina y viajera empedernida.
Ahora dedica buena parte del año a viajar por el mundo y unir las tres facetas.