Croquetas de boletus y trufa

Croquetas de boletus y trufa
Esta receta contiene glutenEsta receta contiene huevoEsta receta contiene lactosa
Puntuación:
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas
2 votos
Tiempo de preparación
40 minutos
Número de raciones
4 personas
Categoría de la receta

Ingredientes:

Si os gustan las croquetas no os podéis perder esta receta de croquetas de boletus y trufa. Unas croquetas extra cremosas y con el sabor característico que le da el aroma a trufa, se puede tocar el cielo con el paladar. Son perfectas para cualquier tipo de aperitivo, comida informal, o para cualquier momento.

Los boletus son un tipo de hongo muy utilizado para cocinar, aunque hay muchas clases de boletus, ¡hasta más de 300! Tienen un tallo largo y fino, y lo que más varía es el capuchón. En España pueden cogerse en el monte, sobre todo en otoño con las lluvias. Pero si no se es experto, es mejor comprarlos en el mercado, ya que muchas setas no son comestibles y pueden ser venenosas.

Otro de nuestros ingredientes estrella es la trufa negra, otro tipo de hongo, de hecho es el hongo más apreciado y el más caro en el mercado, porque es escaso y difícil de encontrar. Nosotros vamos a utilizar aceite de trufa negra, que le aportará aroma a esta delicatessen, pero sin hacernos tanto agujero en el bolsillo.

Además podéis usar este aceite en muchos otros platos, como en este risotto de setas, o en este risotto a la parmesana a los que le dan un toque espectacular. Aunque, si sois tan croqueteros como nosotros os animamos a que probéis estas súper cremosas croquetas de pollo, o estas croquetas de jamón, todo un must, o estas otras croquetas de pollo y maíz.

Cómo hacer croquetas de boletus y trufa:

  1. Lo primero que vamos es limpiar bien los boletus, ya que normalmente tienen tierra. Para ello utilizaremos un trapo mojado bien escurrido. Si preferís limpiarlos con agua debéis dejarlos sobre un trapo seco durante un mínimo de 2 horas. Una vez listos los reservamos en un plato.
  2. Ahora vamos a pelar y cortar la cebolla, también en trozos pequeños, es decir, en brunoise. Ponemos al fuego una sartén grande con un chorro de aceite de oliva virgen extra, echamos la cebolla, y un poquito de sal. Sofreímos la cebolla a fuego medio hasta se dore.
  3. Después añadimos los boletus y bajamos un poco el fuego, para que se hagan sin quemarse. Removemos, y cuando esté listo, retiramos del fuego y reservamos.

Cómo hacer bechamel para croquetas:

  1. Para la bechamel vamos a picar un poquito más cebolla. La pochamos en otra sartén, con un poquito de aceite de oliva.
  2. Cuando la cebolla esté dorada, añadimos la mantequilla y dejamos que se derrita, y después añadimos la harina y la vamos moviendo. La harina tiene que tostarse, sin llegar a quemarse, para que la masa de la bechamel salga bien.
  3. Cuando esté lista vamos añadiendo la leche (que esté a temperatura ambiente, o más bien caliente) poco a poco, y vamos removiendo con una cuchara de madera o con unas varillas. Fijaos que el fuego no esté muy fuerte. Vamos removiendo con paciencia, hasta que vaya cogiendo consistencia y sea una masa homogénea.
  4. Después añadimos los boletus que teníamos reservados, un pellizco de sal, y un poco de aceite de trufa, y movemos bien.
  5. Echamos la masa en un plato hondo, o tupper de cristal y la dejamos reposar hasta que adquiera temperatura ambiente. En ese momento ya podremos guardarla en la nevera para que se enfríe bien. Debemos cubrir, y pegar a la masa un poco de papel film transparente para que no se forme una costra.
  6. Una vez fría iremos dandole forma a las croquetas. Cogemos un poco de masa y con la mano o con dos cucharas vamos dándoles forma, como os sea más cómodo. Luego las enharinamos, y terminamos con el resto de masa.
  7. Después, batimos un huevo y ponemos un poco de pan rallado en un plato. Vamos pasando las croquetas por el huevo batido y después por el pan rallado.
  8. ¡Ya sólo nos queda freírlas! Si tenéis freidora, perfecto. Sino podemos hacerlas en una sartén o cacito, pero sin apelotonarlas, para que no se peguen y se doren bien.

¡Buen provecho!

Elena Gimeno

Elena se licenció en historia del arte y después se especializó en fotografía. Se define como: fotógrafa, amante de la cocina y viajera empedernida.
Ahora dedica buena parte del año a viajar por el mundo y unir las tres facetas.